jueves, 22 de abril de 2010

Los prerrafaelistas encontraron su fuente de inspiración en la literatura, sobre todo en las obras de Shakespeare, los poemas de Keats y los de lord Tennyson entre otros. Las leyendas populares también son fundamentales y de ellas extraen los temas, como en el caso de los ciclos artúricos o en las pinturas de sirenas y otros seres mitológicos. También los cuentos de Dickens y de los hermanos Grimm fueron pintados y algunas de las obras clásicas de la Antigua Grecia como la Odisea o Lisístrata.

Romeo y Julieta pintado por Dicksee.

Lorenzo e Isabella de William Holmant Hunt, quien decidió pintar el poema que escribió John Keats.

The Ship también obra de Hunt. Sacado del poema con el mismo nombre de lord Tennyson.

In memoriam

Cuando rosadas plumas al alerce coronan,
y gorjea primores el tordo en una cima,
o bajo el matorral estéril se desliza
y vuela, azul marino, el pájaro de marzo,

ven, toma aquella forma por la cual reconozco
a tu espíritu a tiempo, entre tus pares:
y brille la esperanza de los años futuros,
anchurosos en tu frente.

Cuando va madurando, de hora en hora, el verano
y en muchas rosas de dulzura alienta,
y sobre las mil ondas de los trigos
que en torno a la alquería solitaria murmuran:

ven entonces, no cuando velamos en la noche,
sino con luz de sol, que cálida se tiende :
vente con la hermosura de esa tu nueva forma,
y dentro de la luz, como una luz más clara.

Marianna de Millais. Otro poema de lord Tennyson.

No podíamos olvidar a Ophelia, la protagonista de Hamlet.

Finalmente, Lady of Shalott es la más conocida aunque la fama se la reporta más el cuadro que el poema de lord Tennyson.

IV
En la tormenta que de este soplaba,
los bosques de oro pálido menguaban,
y el río ancho en su orilla los lloraba.
Un cielo negro y bajo diluviaba
encima las torres de Camelot.
Ella bajó hasta el río, y encontróse
bajo un sauce, una barca aún a flote,
y escribió, justo en la proa del bote,
“La Dama de Shalott”.

Del río a través del pequeño espacio
como un audaz adivino extasiado
y en trance, viendo ante sí su trágico
destino, y con el semblante impávido,
ella miró lejos, a Camelot.
Y cuando el día por fin se acababa,
ella se tendió, y soltando amarras,
dejó que la corriente la arrastrara,
la dama de Shalott.


Tags: pintores, poetas

Publicado por Amane_Hitchcok @ 1:05  | Pintura
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