Un domingo por Harajuku, uno de los barrios de moda de Tokio, puede ser bastante entretenido. Los turistas, cada vez son más los occidentales interesados, se acercan a los alrededores de la estación para fotografiar a todos esos chicos y chicas que aparentemente van disfrazados. No es más que un estilo de vida el sentirse protagonistas. La mayoría de las veces son más famosos que cualquier actor.










